Este artículo te ofrece la posibilidad de contar con un “copiloto”, una lista de comprobación y un consejero experto a la hora de visitar una vivienda. Porque al pisar ese inmueble que podría ser tu futuro hogar o tu próxima inversión, necesitas ir más allá de lo evidente.
Necesitas saber qué mirar, qué preguntar y sobre todo, cómo interpretar las señales que la vivienda te envía. Por eso este es un contenido que se nutre de la experiencia real, de la observación directa y del conocimiento profundo sobre el mercado inmobiliario. Vamos allá.
TABLA DE CONTENIDO
ToggleTu ojo crítico: el activo más valioso en la visita a la vivienda
En la era digital, donde las fotos y los tours virtuales pueden ser engañosos, tu capacidad para observar, analizar y sentir el espacio es tu mayor ventaja competitiva.
Así, una visita no es solo un paseo, sino una investigación detallada para detectar posibles problemas, evaluar su potencial y confirmar si la realidad coincide con tus expectativas (y con lo que has leído en la Nota Simple).
Preparación antes de la visita: la estrategia del inspector experto
Antes de abrir la puerta, el trabajo ya ha comenzado. Una buena preparación te ahorrará tiempo y te permitirá centrarte en lo esencial.
1.- La investigación previa supone:
- Pedir una Nota Simple Registral para conocer el nombre del dueño real, si la propiedad tiene cargas y si la superficie coincide, entre otros detalles importantes.
- Pedir el plano en el Catastro, comprobar la superficie y otros detalles.
- Hacer una visita por Google Maps/Street View para observar el entorno, los servicios cercanos, la orientación y toda la información disponible.
- Valorar el historial de la zona: si hay problemas de inundaciones, si hay grandes obras planificadas o si hay desarrollos urbanísticos en marcha.
2.- Tu kit de herramientas esenciales:
- Un móvil con batería para hacer fotos (muchas) y vídeos detallados. Graba todo lo que te llame la atención.
- Una cinta métrica para medir las estancias, los huecos de las puertas, los armarios empotrados, etc.
- Libreta y bolígrafo para tomar notas y anotar las respuestas del vendedor.
- Un espejo por si quieres mirar detrás de muebles o en esquinas de difícil acceso.
Durante la visita: un chequeo exhaustivo, elemento por elemento
Ahora sí, es el momento de poner todos tus sentidos a trabajar.
La fachada y el entorno exterior: la carta de presentación
No te quedes solo con el interior y pregunta sobre el mantenimiento del edificio:
- Estado general del edificio: si hay grietas, humedades, manchas, desprendimientos, el tipo de tejado y su estado, las bajantes y canalones. Revisa todo.
- Zonas comunes, si es un bloque de pisos: las escaleras, los accesos, el ascensor (si es antiguo) y buzones, la limpieza, el mantenimiento, las luces, el coste de la comunidad o si hay futuras derramas programadas.
- Orientación y luz natural: obsérvalo todo, si es un piso interior o exterior, su orientación.
- Ruido ambiental: abre y cierra las ventanas, detente a valorar el ruido del tráfico, de los bares o comercios cercanos, de los vecinos.
- Vecindario y zona: observa el ambiente, las zonas verdes, la limpieza de la zona, la facilidad en el aparcamiento.
Un caso real: un cliente visitó un bajo en Paiporta, aparentemente reformado. Se centró en el interior, pero un ojo experto en el exterior habría notado un ligero desconchado en la base de la fachada, justo donde lindaba la vivienda con una pequeña jardinera comunitaria. Tras la compra, esa humedad se manifestó en el interior como un problema de capilaridad en una de las habitaciones, requiriendo una costosa intervención en la base del muro. Un chequeo exterior habría revelado el riesgo.
Estructura y vicios ocultos: lo que no se ve, pero se siente
Aquí es donde la literatura cobra importancia.
- Grietas: no todas las grietas son iguales. Las finas y superficiales pueden ser de pintura o yeso. Las grietas anchas, inclinadas, en zig-zag o que atraviesan tabiques y muros de carga son una alerta estructural. Mira los marcos de las puertas porque si hay grietas que salen de sus esquinas pueden indicar movimientos en la estructura.
- Humedades: busca manchas en techos, paredes y rincones. Toca las zonas para sentir si están húmedas. Presta atención al olor y mira debajo de los muebles y dentro de los armarios empotrados.
- Ventanas y puertas: ábrelas y ciérralas todas para ver si están bien y si hay corrientes.
Un caso real: un comprador de un piso se quejaba de las altísimas facturas de calefacción. Y al revisar la vivienda descubrimos que una de las ventanas del salón, aunque de doble acristalamiento, no estaba bien sellada en su marco. Esto generaba una fuga constante de calor en invierno y de frío en verano, convirtiendo un gasto energético normal en un derroche. Por eso una comprobación del sellado durante la visita podría haberlo detectado.
Instalaciones: el corazón oculto de la casa
No pases por alto las instalaciones. Abre el cuadro eléctrico e intenta encender todas las luces y aparatos posibles a la vez. Abre también todos los grifos para ver la presión, posibles fugas y si el calentador de agua funciona bien.
Si la vivienda tiene calefacción o aire acondicionado pruébalos y pregunta qué tipo de sistema tiene la vivienda (caldera individual, gas) y cuándo fue la última revisión.
Acabados y funcionalidad: tu vida cotidiana
Las paredes, los techos y los suelos influyen directamente en tu calidad de vida. Verifica el estado de la pintura, ruidos al pisar, juntas, desconchones. Ten en cuenta también el estado de cocina y baños, los muebles, si funciona el extractor, si hay ventilación, las encimeras o los azulejos.
Preguntas clave al vendedor o agente: la información vale oro
Estas podrían ser algunas preguntas indispensables:
- ¿Cuándo se renovaron las instalaciones (electricidad, fontanería)?
- ¿Cuál fue la última reforma integral y qué se incluyó?
- ¿Cuánto son los gastos de comunidad mensuales?
- ¿Cuál es el gasto del IBI?
- ¿Cuál es la calificación energética del inmueble (pide el certificado)?
- ¿Ha habido problemas importantes de humedades, averías o plagas?
- ¿Cuál es la razón real de la venta?
- ¿Cómo es el vecindario? ¿Hay ruidos molestos frecuentes?
Tampoco te olvides de comparar la vivienda con otras de la zona y realiza tantas visitas como sea necesario antes de decidirte.
Y si necesitas una guía más estructurada o un consejo profesional, en Futurpiso Paiporta podemos acompañarte en todo el proceso de compra para velar por tus intereses. Estamos aquí para asegurar que tu próxima inversión o tu nuevo hogar sean una elección sólida, informada y libre de preocupaciones. Agenda ya tu visita.