6 consejos para decorar tu casa según Montessori

Vamos a ver 6 consejos para decorar tu casa según Montessori. Pero primero debemos empezar por el propósito, que es el niño. Según Montessori él es el verdadero protagonista de todo.

El Método Montessori, tanto en escuelas como en casa busca la autonomía del menor. Adaptar todo a su ritmo para facilitar que aprenda lo que puede y quiere aprender. Así se estimulan sus ganas de saber y su autoestima.

Por otro lado, María Montessori decía que la etapa más importante va de los 0 a los 6 años. En ese momento es cuando un menor absorbe todo lo que hay en su entorno. Todo incluye lo bueno y lo malo.

Bien, dicho eso vamos a ver cómo puedes adaptar tu vivienda para los más pequeños.

El tiempo es oro, pero para tus hijos más

Lo cierto es que somos muchos los que no podemos conciliar trabajo y familia debidamente. Esto provoca que cuando estemos con nuestros hijos queramos hacer muchas cosas en poco tiempo.

También que tengamos menos paciencia y empecemos a hacerle todo nosotros, por adelantar. Error. Un niño necesita que respetemos su ritmo, aunque comer o vestirse supongan media hora.

Si puntualmente te pide ayuda, préstasela. Pero solo en el punto en el que se haya atascado. Después es mejor que le dejes seguir a él. Y antes de reñirle por algo inadecuado, mejor ofrécele la alternativa correcta.

Por ejemplo, si el niño se pone a saltar en el sofá o del sofá al suelo es porque quiere saltar. Dile dónde o cómo puede hacerlo. Así permitirás que él desarrolle su psicomotricidad a su ritmo.

María Montessori dotaba de medios al menor según las inquietudes que este mostraba. Era como una forma de reforzar sus intereses. Así es más sencillo mantener la motivación en el pequeño.

6 consejos para adaptar tu casa para tu hijo

Normalmente, las viviendas rara vez están preparadas para que un niño se desenvuelva en ellas solo. Los interruptores están altos, hay muebles inaccesibles y zonas peligrosas.

Seguro que has oído alguna vez esta frase. “Si juzgas a un pez por su destreza para escalar crecerá pensando que es un inútil”. Pues algo así experimenta un menor cuando no es capaz de hacer nada por sí mismo.

Veamos qué cosas puedes hacer para que esto no pase.

  1. En la decoración general mejor simplicidad

Tu pequeño debería poder acceder a todo lo que necesite. Al menos en su habitación sí. Facilita la accesibilidad a lo que hay en su entorno: libros, juguetes, fotos y materiales.

Crea para él un entorno atractivo, pero que pueda controlar. Nada de camas altas a las que no pueda subir. Y olvídate de estantes altísimos con objetos fuera de su alcance.

Hay incluso armarios bajitos y abiertos en donde el menor ve toda su ropa y puede escoger. Sin el peligro ni el peso de las puertas. Así también se aumenta su autonomía. Otra opción es un somier sin patas.

  1. Prepara el suelo para él

Cuando son más pequeños donde más cómodos se siente es en el suelo. Les resulta más seguro y amplio que un sofá. Y pueden tenerlo todo a la vista para crearse sus escenarios y aventuras.

Escoge para él alfombras, puzzles acolchados o algún tipo de lona o moqueta. Puedes poner una que tenga un circuito dibujado o diferentes motivos que inviten a jugar. Añade cojines al conjunto para su comodidad.

  1. Inspira a tu pequeño con el entorno

Ya hemos comentado que los niños más pequeños lo absorben absolutamente todo. Aprovecha para hacer que se sienta inspirado. Crea un ambiente a su altura y dale opciones.

Por ejemplo, habrás visto muchas veces el rincón de lectura. Pues crea uno para él. Prepara un pequeño lugar en el que pueda sentarse y que reúna los libros infantiles de la casa. Siéntate con él cuando vayas a leerle alguno.

Si tiene una cocina de juguete, el lugar para colocarla es tu cocina. Así le puedes ir dando recomendaciones para que él haga sus creaciones. Lo mismo con los juguetes.

Puedes usar cubetas, pero que haya un lugar para específico para ellos. También, si tienes espacio para un despacho, añade un pequeño pupitre con su material para pintar y dibujar.

  1. No caigas en los excesos

Trata de evitar demasiados temas diferentes en un mismo lugar. Por ejemplo, mezclar decoraciones animales, con vegetales, con espaciales, con profesionales. Escoge una única temática.

Y muy importante: que no se junte con un millón de juguetes. Limita los regalos que recibe y los juguetes que acumula. Una opción es que tus familiares compren una sola cosa entre todos, en lugar de 10 diferentes.

Otra posibilidad es que los regalos no sean todos para el mismo lugar. Es decir, que haya algún libro, un juguete, material escolar y ropa. Así cada cosa va a un sitio y no hay sobre saturación en ninguno.

  1. Los juguetes merecen un apartado especial

Si hay leído un poco sabrás que los juguetes por los que se decantaba Montessori no son los estándar. Ella prefería piezas de madera, palos, piedras, plumas y cualquier otra cosa inerte. Para estimular su imaginación.

Los niños más pequeños quieren jugar con las cosas que ven. También con las que nosotros manejamos, como unas llaves o un abanico. Por eso ella también ofrecía esas cosas a los menores para permitirles explorar.

  1. A su altura todo en general

Evita tener que decir a tu hijo que no toque esto o aquello. Al contrario, dispón tu vivienda para que pueda tocarlo todo. Y si no quieres que manipule algo guárdalo.

El baño es más difícil. Quizás tu hijo no llegue al lavabo para lavarse los dientes. En ese caso hazte con un cajón para que él pueda subirse.

¿Quieres un consejo? Lávate los dientes con él cada día y así él interiorizará ese hábito más rápidamente.

  1. Espejos para él

Los peques son grandes exploradores y muy creativos si sabes cómo estimularles. Coloca en su zona de juegos un espejo a su altura en el que puedan verse. Verás lo mucho que aprenden de sí mismos.

 

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