Errores al vender una vivienda: los 10 fallos que debes evitar

Vender una vivienda probablemente sea una de las operaciones económicas más importantes que realizarás en tu vida. Sin embargo, muchos propietarios afrontan la venta como si bastara con hacer unas fotografías, publicar un anuncio y esperar a que aparezca un comprador.

Y ahí empiezan los problemas.

Un precio mal calculado, una documentación incompleta o una mala negociación pueden significar perder varios miles de euros y muchos meses de espera.

Si estás pensando en vender una vivienda en Paiporta, estos son los 10 errores que conviene evitar para conseguir una operación más rápida, segura y rentable.

1. Poner el precio según lo que necesitas, no según lo que vale

El error importante; “necesito 220.000 euros para comprar mi próxima casa” y eso no significa que tu vivienda valga 220.000 euros. Y tampoco determina su precio:

  • Lo que pagaste por ella.
  • El dinero que has invertido en reformas.
  • El valor sentimental.
  • Lo que pide un vecino por la suya.

El precio depende fundamentalmente de lo que el mercado está dispuesto a pagar. Y para valorar correctamente una vivienda en Paiporta deben analizarse inmuebles realmente comparables: ubicación, superficie, planta, ascensor, estado de conservación, terraza, garaje, distribución, eficiencia energética y situación concreta del mercado.

¿Qué ocurre si empiezas demasiado alto?

Muchos propietarios utilizan esta estrategia: “la pongo un poco más cara y, si no se vende, ya bajaré o usaré el margen para negociar”. El problema es que las primeras semanas suelen ser especialmente importantes.

Si el precio está claramente por encima del mercado, los compradores descartarán el inmueble. Cuando posteriormente se reduzca, el anuncio puede haber perdido parte de su novedad y algunos usuarios empezarán a preguntarse por qué lleva tanto tiempo a la venta.

Precio de salida y precio máximo imaginable no son necesariamente lo mismo.

2. Comparar tu casa con cualquier anuncio de Internet

Otro error frecuente consiste en entrar en un portal inmobiliario, buscar viviendas en Paiporta y concluir: “hay una parecida a la mía por 250.000 euros, así que la mía vale eso”. No lo hagas.

Hay un problema: el precio anunciado no es necesariamente el precio de venta. Además, dos viviendas aparentemente similares pueden tener diferencias importantes.

Ahora imagina dos pisos de 100 m²:

  • Vivienda A: reformada, exterior, con ascensor, garaje y buena orientación.
  • Vivienda B: necesita reforma, es interior y no dispone de garaje.

Utilizar únicamente el precio por metro cuadrado produciría una valoración poco realista. Y una valoración profesional debe interpretar los datos, no limitarse a multiplicar metros por un precio medio.

3. No preparar la vivienda antes de enseñarla

El comprador no visita únicamente metros cuadrados, sino la posibilidad de convertir ese espacio en su hogar. Por eso, una vivienda:

  • Oscura.
  • Desordenada.
  • Sobrecargada de muebles.
  • Con pequeños desperfectos.
  • Con olores desagradables.

Parece mucho menos atractiva de lo que realmente es. Y no hace falta invertir miles de euros. A veces, simplemente basta con que, antes de realizar las fotografías y comenzar las visitas, hagas lo siguiente:

  • Ordenar y despejar.
  • Limpiar profundamente.
  • Reparar desperfectos visibles.
  • Retirar exceso de objetos personales.
  • Mejorar la iluminación.
  • Pintar cuando las paredes estén muy deterioradas.

Piensa que 500 euros bien invertidos pueden tener más impacto comercial que una reforma de 10.000 euros mal planteada.

4. Hacer malas fotografías

Una vivienda puede ser fantástica y pasar completamente desapercibida por culpa de unas fotografías deficientes. Fotos oscuras, habitaciones cortadas, objetivos deformantes o imágenes llenas de objetos pueden reducir considerablemente el interés.

Trata de ponerte en la piel de esa persona que busca vivienda hoy. Probablemente vea decenas de anuncios desde el móvil. Y seguro que dedica apenas unos segundos a decidir cuáles abre y cuáles descarta.

Por tanto, la primera visita a tu casa no se produce físicamente: ocurre en una pantalla. Así que recuerda que las fotografías deben mostrar correctamente:

  • Distribución.
  • Luminosidad.
  • Amplitud.
  • Principales ventajas.
  • Estado real del inmueble.

El objetivo no es engañar al comprador haciendo parecer enorme una habitación pequeña. Es conseguir que pueda entender la vivienda antes de visitarla.

5. Publicar un anuncio que no aporta información

“Bonito piso en Paiporta. Muy luminoso. Mejor ver”. Este título es corto y prácticamente inútil.

Un buen anuncio debería responder a las preguntas que probablemente se hará el comprador:

  • ¿Cuántos metros tiene?
  • ¿Cuántas habitaciones?
  • ¿Tiene ascensor?
  • ¿Está reformado?
  • ¿Dispone de terraza?
  • ¿Tiene garaje o trastero?
  • ¿Cómo es la distribución?
  • ¿Qué servicios existen alrededor?
  • ¿Cómo está comunicado?

Además, para una vivienda en Paiporta resulta necesario explicar aspectos concretos de la ubicación y el entorno. Es decir, que un anuncio inmobiliario eficaz no consiste en acumular adjetivos; consiste en aportar información que ayude a tomar una decisión.

6. Ocultar problemas pensando que el comprador no los descubrirá

Una carga registral, una derrama, problemas documentales o determinadas circunstancias del inmueble no desaparecen por no mencionarlas. Y si el comprador las descubre después de haber realizado una oferta, puede ocurrir algo peor que perder la operación: perder la confianza.

Antes de comercializar una vivienda conviene conocer exactamente su situación:

  • Titularidad.
  • Cargas.
  • Hipoteca pendiente.
  • Situación de la comunidad.
  • Documentación disponible.
  • Posibles incidencias que afecten a la transmisión.

Es mucho más fácil diseñar una solución antes de encontrar comprador que intentar improvisarla cuando ya existe un contrato de arras sobre la mesa.

7. No calcular cuánto dinero te quedará realmente

Recuerda: vender una casa por 200.000 euros no significa recibir 200.000 euros netos. Porque en cada operación pueden existir:

  • Hipoteca pendiente.
  • Gastos de cancelación.
  • Plusvalía municipal.
  • Posible tributación por ganancia patrimonial en el IRPF.
  • Honorarios profesionales.
  • Otros gastos relacionados con la operación.

Supongamos que aceptas una oferta porque consideras que la cantidad obtenida será suficiente para comprar tu próxima vivienda. Pero después descubres que debes cancelar una deuda hipotecaria, pagar determinados impuestos y afrontar otros costes que no habías contemplado.

El problema ya no es inmobiliario sino financiero. Por eso, antes de aceptar una oferta deberías conocer aproximadamente cuál será el resultado neto de la venta.

8. Enseñar la vivienda sin filtrar compradores

Más visitas no significan necesariamente más posibilidades de vender. Diez visitas de personas que:

  • No pueden financiar la compra.
  • Buscan características que tu vivienda no tiene.
  • Tienen un presupuesto claramente inferior.
  • Solo están explorando el mercado.

Resultan resultar menos útiles que dos visitas de compradores realmente interesados y solventes. Y es que una correcta comercialización también implica cualificar la demanda.

Antes de organizar una visita conviene conocer qué busca el comprador, cuál es aproximadamente su presupuesto y si la vivienda encaja realmente con sus necesidades. Porque esto ahorra tiempo al vendedor y también al comprador.

9. Negociar emocionalmente

Aquí suele haber dos extremos. El primero: “por ese precio no la vendo” y el segundo: “me han hecho una oferta ¡aceptemos antes de que cambien de opinión!”.

Una oferta debe analizarse con calma. No importa únicamente la cantidad, también pueden influir:

  • Forma de pago.
  • Necesidad de financiación.
  • Plazos.
  • Condiciones de las arras.
  • Fecha de entrega.
  • Existencia de otras ofertas.

Si dicha oferta es ligeramente inferior pero con financiación aprobada y plazos claros, puede resultar más interesante que otra superior llena de condiciones.

Negociar bien significa analizar el conjunto de la operación, no reaccionar únicamente ante una cifra.

10. Esperar a tener comprador para preparar la documentación

Este error puede transformar una venta prácticamente cerrada en semanas de problemas. No lo hagas.

Antes de poner una vivienda en venta conviene tener localizada y revisada la documentación necesaria. Y según el tipo de operación, tendrás que incluir:

  • Escritura de propiedad.
  • DNI de los titulares.
  • Nota simple.
  • Certificado de eficiencia energética.
  • Información catastral.
  • Último recibo del IBI.
  • Documentación de la comunidad de propietarios.
  • Información sobre la hipoteca pendiente, si existe.
  • Otra documentación necesaria según las características del inmueble.

Además, situaciones como herencias pendientes, discrepancias registrales o varios propietarios pueden requerir trámites adicionales.

Te dejamos una regla que puede ayudarte con esto: primero comprueba que puedes vender correctamente y después busca comprador.

BONUS: el error que conecta los otros diez

Existe un fallo que suele estar detrás de muchos de los anteriores y es improvisar la venta. Porque una vivienda no debería salir al mercado sin haber definido previamente:

  1. Su valor razonable.
  2. El precio y estrategia de salida.
  3. El perfil de comprador.
  4. La presentación del inmueble.
  5. La documentación.
  6. Los costes de la operación.
  7. La estrategia de negociación.

Y cuando todo esto se decide sobre la marcha, aumentan las posibilidades de cometer errores.

Checklist antes de vender una vivienda en Paiporta

Antes de publicar el anuncio, comprueba y responde:

  • Tengo una valoración basada en el mercado actual.
  • Conozco la situación registral del inmueble.
  • Sé cuánto debo de hipoteca, si existe.
  • He calculado aproximadamente los gastos e impuestos.
  • La vivienda está preparada para fotografías y visitas.
  • Dispongo de fotografías de calidad.
  • El anuncio explica las características relevantes.
  • Tengo preparada la documentación necesaria.
  • Sé qué margen de negociación puedo asumir.
  • Conozco aproximadamente cuánto dinero obtendré neto tras la venta.

Si varias respuestas son “no”, probablemente todavía no sea el momento de publicar el inmueble.

¿Qué hacer antes de vender una casa en Paiporta?

La mejor estrategia no consiste necesariamente en vender cuanto antes, sino en preparar correctamente la venta antes de salir al mercado.

Un propietario que conoce el valor real de su vivienda, tiene preparada la documentación, calcula previamente sus costes y presenta correctamente el inmueble, negocia desde una posición mucho más sólida.

Además, cada vivienda en Paiporta compite con otros inmuebles disponibles en ese mismo momento. Y el comprador puede comparar precios, fotografías, estado y características en cuestión de minutos.

Por eso, la pregunta más útil sería ¿qué puedes hacer para que, entre todas las viviendas que está comparando un comprador, decida visitar la tuya?

Ahí comienza una buena estrategia de venta y si necesitas ayuda pásame por Futurpiso Paiporta y te ayudaremos con todo el proceso.

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